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(Otros) Cuatro consejos para disfrutar de un Room Escape

14 Feb , 2016  

Tras dejaros nuestros primeros cuatro consejos para disfrutar de un room escape, hoy os traemos la segunda entrega de esta serie que esperemos que os ayude a sacar el máximo partido de vuestras visitas a las salas de escape.

Organiza lo que encuentres: muchas veces nos encontramos dentro de la sala con multitud de objetos y pistas; algunas encontrados por ti y la gran mayoría encontradas por tus compañeros. Párate a pensar que la clave para poder resolver ese puzle, posiblemente, ya la haya encontrado un compañero pero no supo ubicarla. Por eso es bueno, al entrar en la sala, definir un lugar común donde dejar todo lo que consideréis interesante. Y no olvidéis de, si hay más de una habitación,  llevar a la siguiente todo lo que pueda ser usado más adelante, para no tener que estar yendo y viniendo.

No te ofusques, sigue y cambia: ¿has probado a resolver ese puzle y no has podido? No te desesperes . Si sois un equipo numeroso quizá lo mejor es pasarlo a un compañero para que él/ella lo intente. Si sois poquitos puede ser una buena idea dejarlo por un momento y volver a por él mas tarde. Y si el juego es muy lineal y no tienes la posibilidad de cambiar, uníos todos para resolver esa situación. Varias cabezas piensan mejor que una sola.

Pistas, ¿si o no?: La verdad es que es una buena pregunta. Salir de un Room Escape sin pistas es una experiencia indescriptible. Casi al nivel de hacerlo sobre la bocina. Pero algunos Room Escape no tienen el flow necesario para salir sin pistas. Bien es cierto que un volumen masivo de pistas lleva a la frustración tanto como quedarte bloqueado. Por lo que resumiendo: pistas si, siempre que sean necesarias. Aquí la labor de un buen Game Master es esencial.

Interactúa con el Game Master: Por experiencias como las vividas en Cronologic podemos deciros que la labor del Game Master puede hacer pasar un Room Escape al siguiente nivel. Su tarea es la de hacerte sentir que pasas de ser Fulanito de Tal a un superagente, un ladrón, un famoso arqueólogo o un astronauta. A esto también contribuye la ambientación de la sala, pero una buena introducción (mejor hablada que un video) te hace ponerte las pilas. Y al salir, unos minutos para serenarte, repasar con tus amigos lo sucedido e interactuar con el Game Master son el punto y seguido ideal para una mañana/tarde/noche de Room Escape. Pregúntale por qué aquella pista no llevaba a ningún sitio, cómo han conseguido diseñar una sala tan chula o por qué hace tanto calor dentro. Lo que sea. Seguro que estarán encantados de satisfacer todas tus curiosidades.

 

¿Qué te ha parecido la segunda entrega de nuestros Consejos Básicos? ¿Con  qué consejo te quedarías? ¿Qué consejo nos darías tu?

 


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